El mercado de proteínas en Estados Unidos
atraviesa una etapa de consolidación y transformación, impulsado por una
creciente preocupación por la salud, el bienestar y el estilo de vida activo.
Hoy en día, los consumidores no solo asocian la proteína con el rendimiento
deportivo, sino también con la energía diaria, la sensación de saciedad y el
envejecimiento saludable.
Actualmente, el mercado estadounidense de
proteínas está valorado en aproximadamente 114.400 millones de dólares (2025) y
se proyecta que crezca a una tasa anual cercana al 1,9% hasta 2028. Este
crecimiento sostenido refleja el interés continuo por dietas altas en proteína,
así como la capacidad de la industria para adaptarse a nuevas demandas
relacionadas con sostenibilidad, conveniencia e innovación.
En términos de consumo, cerca del
90% de los estadounidenses ingiere proteínas de origen animal de manera
regular, mientras que más del 40% incorpora opciones de origen vegetal en su
alimentación. Esta combinación evidencia un mercado diversificado, donde
conviven productos tradicionales —como carnes y pescados— con alternativas
vegetales y soluciones listas para consumir que responden a estilos de vida
cada vez más dinámicos.
Las proteínas de origen animal siguen
dominando el mercado. Se estima que las ventas de carne roja alcancen los
76.900 millones de dólares en 2025, pese al creciente escrutinio sobre su
impacto ambiental y en la salud. Factores como la calidad y el precio continúan
siendo determinantes en la decisión de compra. Además, las innovaciones
enfocadas en la practicidad —como carnes pre-cocidas, sazonadas o en porciones
individuales— están ayudando a atraer a consumidores jóvenes que buscan
soluciones fáciles y rápidas para preparar comidas nutritivas.
Al mismo tiempo, la sostenibilidad se ha
convertido en un eje estratégico clave. La producción de carne y lácteos
enfrenta presiones relacionadas con la huella ambiental, lo que ha impulsado
iniciativas como la agricultura regenerativa y el etiquetado de carbono. Por su
parte, las proteínas vegetales se posicionan como alternativas más amigables
con el medio ambiente, aunque también enfrentan cuestionamientos respecto a su
nivel de procesamiento. En este contexto, la transparencia en los procesos
productivos, el abastecimiento local y una comunicación clara serán
fundamentales para fortalecer la confianza del consumidor.
De cara al futuro, el desarrollo del mercado de proteínas en Estados Unidos
dependerá de la capacidad de las empresas para equilibrar salud,
sostenibilidad, conveniencia e innovación. Las marcas que logren anticipar los
cambios en los valores y prioridades del consumidor estarán mejor posicionadas
para capitalizar las oportunidades de crecimiento en esta categoría estratégica
dentro de la industria alimentaria.
Source: Food Business News Articles